Contemplad a María: Aquí está la esclava del Señor
У вашего броузера проблема в совместимости с HTML5
Para ser santos tenemos que conformar nuestra vida a la voluntad divina. La Virgen Santísima, Nuestra Madre, que mantuvo un «hágase» constante, es nuestro ejemplo. Debemos seguirla, imitarla. Tenemos que tener paciencia y hacer oración contemplando a María, para poder decir con Ella un fiel y constante: «hágase».
(Lc 1,38)