Tuesday, 16 June, 2026г.
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cuero y seda jemi capitulo 2 parte 1

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CAPITULO 2 El compañero de apartamento de nick, paul kevin, era un economista tímido, un hombre tan agradable como siempre lo había sido nick. Estaba tomándose una copa cuando joe entró en el apartamento. —Lo siento mucho —dijo con sinceridad—. Acabo de enterarme por la televisión. Dios, cómo lo siento. Nick era un tipo estupendo. —Sí —contestó joe, y tras ocultar las manos en los bolsillos de su pantalón, echó un vistazo al pequeño apartamento. No había nada especial que indicase que Nick había vivido allí, excepto una pequeña fotografía de demi en traje de baño sobre una mesilla. —Pobre hombre —comentó kevin, sentándose en el sofá con el vaso entre las manos—. Adoraba a esa chica, pero ella nunca lo dejó acercarse —y se¬ñalando con la cabeza hacia la cama, añadió—: Hay una caja llena de cartas que ella le devolvió. A joe se le paralizó el corazón. —¿Cartas? —Sí —contestó kevin, sacando la caja. Había docenas, todas de Nick dirigidas a demi. Todas sin abrir. Había también una carta de ella a él. Era muy reciente, y había sido abierta. —Se volvió loco al recibirla —explicó kevin— Yo no me he atrevido a leerla. Después de enterarse de su contenido, cambió. No hacía más que maldecirte. Hasta modificó su testamento... Estuve a punto de llamarte, pero al final pensé que no era asunto mío. Y ya sabes cómo se ponía Nick cuando creía que alguien lo traicionaba. Era mi amigo, al fin y al cabo. Joe miró las cartas y el estómago se le subió a la garganta. —También hay algunas cosas en ese cajón —indicó kevin, y se volvió a sentar—. No puedo hacerme a la idea de que esté muerto —murmuró, ausente— Tengo la sensación de que en cualquier momento va a abrir la puerta. —Cuando tengas tiempo, te agradecería que empacaras sus cosas —pidió joe con serenidad—. Enviaré a buscarlas. —Me ocuparé de eso, no te preocupes. Me gustaría asistir al funeral. Joe asintió. —Puedes ayudarnos a llevar el féretro si lo deseas. Será en la iglesia presbiteriana pasado mañana. No hay ningún otro familiar vivo, excepto yo. —Bueno, lo siento —repitió kevin. Joe dudó un instante, y después se encogió de hombros. —Yo también. Buenas noches. Salió de la casa con las cartas en la mano, más asustado de lo que nunca había estado en su vida. Le daba miedo lo que pudiese encontrar en ellas. Dos horas más tarde se hallaba en Staghorn, sentado en su estudio, con media botella de whisky vacía en una mano y un vaso en la otra. Su mirada era fría y amarga, y el dolor del descubrimiento le había entumecido los músculos. Las cartas que Nick le había enviado a demi estaban llenas de amor no correspondido, exultantes de pasión y de planes que los incluían a los dos. Cada una de ellas era más ardiente que la anterior, y en todas ellas había al menos una frase sobre lo mucho que Nick lo odiaba a él. Pero la carta que demi le envió, fue lo que le destrozó el corazón. "Querido nick", decía, en una caligrafía delicada y elegante. "Te devuelvo todas tus cartas, y espero que te ayuden a darte cuenta de que no puedo darte lo que quieres de mí. Eres un hombre maravilloso, y la mujer que se case contigo será muy afortunada, pero yo no puedo quererte Nick . Nunca lo he hecho, y nunca podré hacerlo. Incluso si las cosas fuesen distintas entre nosotros dos, sería imposible que mantuviésemos cualquier relación a causa de tu hermano". El corazón se le heló a joe al seguir leyendo. "Aunque la culpa fue en parte mía, no puedo perdonarle lo que me ha ocurrido. Sufrí dos operaciones, una para ponerme un clavo en la pelvis, que me rompí en el accidente y otra para quitármelo. Tengo que andar con muletas y estoy llena de cicatrices. Pero quizá las cicatrices emocionales sean aun peores, porque también perdí el niño en el accidente..."
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