Es una estrategia orientada al desarrollo y el aprovechamiento de las capacidades intelectuales, el talento y la creatividad de los colaboradores de la empresa, para generar ventajas competitivas. Como lo plantea Paredes el principal objetivo de este tipo de estrategias es el desarrollo de competencias a partir de la estimulación del pensamiento y el desarrollo de actitudes creativas, como el sentido y el gusto por lo original y lo propio, la autonomía, el pensamiento critico, la tolerancia al fracaso, la actitud investigativa e inquisitiva, la preferencia por la detección de problemas u oportunidades, antes que por su resolución, la consideración de diversos escenarios y el pensamiento divergente.
A su vez la innovación es un determinante fundamental en el desarrollo de ventajas competitivas sostenibles y para la competitividad empresarial, y debido a las exigencias del entorno actual la organización y sus procesos deben cambiar constantemente para irse adaptando a las condiciones que se van presentando y evolucionando paralelamente con estos cambios y las condiciones que estos presentan. Es necesario implementar en las empresas estrategias para la activación creativa para dar respuesta a estas exigencias y entender que la innovación no apunta sólo a nuevos productos o servicios, también a nuevos métodos y herramientas, nuevas maneras de gestionar los recursos y capacidades, o nuevas formas de llegar a los clientes.