En la entidad se cuenta con 112 proyectos de represas y 5 minerías que en lugar de garantizar el progreso y el desarrollo de la sociedad sólo atentan gravemente contra el medio ambiente, coincidieron ambientalistas durante la culminación del foro Resistencias y Alternativas por el Derecho al Hábitat en el Sureste de México.
Sostuvieron que tan sólo en lo que se refiere al proyecto hidroeléctrico El Naranjal se corre el riesgo de desviar la mayor parte del caudal del río Blanco, lo que con el paso del tiempo se generaría una grave escasez del vital líquido.
Agregaron que este proyecto también afectaría al río Metlac a lo largo de 22 kilómetros, lo que impactaría a un sinnúmero de localidades del municipio de Amatlán.
El cauce del agua sería desviado para llegar a dos tanques reguladores en la parte alta del cerro San José de Gracia y, posteriormente introducirlo a tuberías conectadas hasta llegar ala comunidad deXúchilez para hacer funcionar la casa de máquinas.
Precisaron que el proyecto generaría unos 305-360 megawatts, lo que lo transformaría en la novena hidroeléctrica más importante de la nación y la más importante del estado.
Sin embargo, advirtieron que su impacto ambiental es más grave que los beneficios, pues reiteraron que el impacto a la naturaleza avanzaría paulatinamente, principalmente por la escasez del agua, pues esta obra también atenta contra los humedales.
Con relación a la minera de Caballo Blanco, los ambientalistas señalaron aseguraron que la devastación a la naturaleza es inmensa. Se han talado árboles, erosionado suelos y desgajado con detonaciones de dinamita cerros importantes abastecedores de fuentes de agua en la región de Actopan y Alto Lucero.
Añadieron que la minera, enfocada a la explotación de oro, también podría ocasionar en cualquier momento una fisura en algún reactor de la núcleo eléctrica de Laguna Verde para generar una fuga radioactiva que ponga en riesgo la vida de miles de habitantes.
Sostuvieron que la tala de árboles es imparable para dar paso a la minera y que pese se asegura que las áreas verdes serán repuestas a través de proyectos de reforestación aclararon que difícilmente podrá reponerse el área natural afectada que contaba con más de cien años de existencia.
Finalmente, comentaron que la tala inmoderada de árboles en la alameda del puerto de Veracruz no ha sido explicada por la alcaldesa, Carolina Gudiño Corro, por lo que no descartaron que favorezca a ciertas constructoras.
En el foro participaron Gabriela Sáenz Cadena, del Colectivo Espacio Verde, y Emilio Rodríguez, Marco Antonio Muñoz y Filemón Rodríguez, de la organización social Lavida.