Te adoraré, cuando nadie ya te quiera,
cuando por ti nadie se muera,
cuando desairada tu llegues a mi.
Te adoraré cuando tu herida sea profunda,
y cuando el mundo te confunda,
cuando estes cansada de sufrir...
Te adoraré y te daré misericordia,
te daré la gloria y jamás te dejaré.
Te adoraré con tus penas y tus llantos,
con todos tus quebrantos y contigo moriré.
Eres como el viento loco,
que se va para volver,
el alba me anunciará que has vuelto
y tus lágrimas me beberé,
y en tu alma navegante ardiente tu pasión,
las estrellas son clavos cortantes
que se me clavan esperando tu amor.
Te adoraré cuando tu herida sea profunda...